Varios científicos han realizado un estudio precoz para descubrir varios trastornos cerebrales, como la esclerosis múltiple o el Parkinson, entre otras enfermedades neurodegenerativas. Para la realización de este estudio se han utilizado varios dispositivos tecnológicos como Google Glass, dispositivos de realidad virtual y el sistema de sensores de Microsoft Kinect.

No es la primera vez que vemos Google Glass como herramienta para diagnosticar enfermedades del ser humano. El nuevo sistema experimental de diagnóstico precoz que utiliza la realidad virtual ha sido desarrollada por varios científicos de la Universidad Politécnica de Tomsk y la Universidad Estatal de Medicina de Siberia, en Rusia. Google Glass o unas gafas de realidad virtual, controladores de sensores y una plataforma móvil, son los principales protagonistas de este sistema que, ha sido probado por 50 personas voluntarias.

Diagnosticar trastornos cerebrales gracias a la realidad virtual y Google Glass

El procedimiento de esta plataforma experimental es sencillo. El paciente que se expone al diagnostico se coloca las gafas de realidad virtual, de esta forma entra en un entorno de realidad virtual y aquí entran en acción los sensores de movimiento, los cuales detectan los cambios de postura del paciente en más de 20 puntos. Según explican los científicos, una persona sana, al ponerse unas gafas de realidad virtual, se adapta rápidamente a ese mundo virtual y por ello, mantendría una posición estable. Sin embargo, pasaría todo lo contrario en una persona con algún trastorno cerebral.

parkinson google glass

Cada evaluación tiene una duración de unos 10 minutos aproximadamente y, aunque esta plataforma está en modo experimental y por lo tanto, no es posible realizar un diagnóstico con la precisión preferida, los creadores comentan que la técnica para diagnosticar un trastorno cerebral es muy potente, gracias a la tecnología que existe actualmente. Como es lógico, los autores seguirán trabajando en ella y, lo harán durante un año más, hasta el 2017, y si los resultados son favorables, empezarán los ensayos clínicos y la certificación técnica correspondiente.