Las gafas inteligentes podrían leer la mente de una persona en un futuro no muy lejano, eso es lo que tienen pensado un equipo de investigadores que, está desarrollando un sistema portátil inteligente que utilizará la tecnología de espectroscopia de infrarrojo cercano, también conocido como fNIRS, para medir la actividad cerebral de una persona.

fNIRS es una forma de medir los niveles de oxigenación en la corteza prefrontal, parte del cerebro responsable de comportamientos complejos, como la toma de decisiones, la expresión cognitiva y desarrollo de la personalidad

Hasta la fecha, la mayoría de los estudios con fNIRS se han llevado a cabo de manera sigilosa pero un grupo de ingenieros junto con la colaboración de investigadores de la Universidad George Mason, han decidido traer el fNIRS a dispositivos similares a las gafas inteligentes, como Google Glass.

Esta es una nueva tendencia llamada neuroergonomics. Es el estudio del cerebro en el trabajo, eurociencia cognitiva con más factores humanos ” comenta Hasan Ayaz, profesor asociado a la investigación en la Universidad de Drexel.

Gafas inteligentes y similares podrían leer la mente

En el estudio, publicado en la revista Frontiers en Neurociencia humano, los investigadores midieron con éxito la actividad cerebral de varios participantes que navegan en un campus universitario al aire libre. Los investigadores querían comparar un grupo de participantes que, navegasen en el campus con Google Glass mientras que, el otro grupo navegaba a través de Google Maps en un iPhone.

El resultado fue que, en general, los usuarios con Google Glass tenían un mayor conocimiento de la situación y una menor carga de trabajo mental con respecto al otro grupo que navegaba con un iPhone. El equipo también encontró que, los usuarios que utilizaban las famosas Google Glass fueron víctimas del “túnel cognitivo”, lo que significa que se centraron mucho más en la atención a la propia pantalla y que ignoran fácilmente a otros aspectos de su entorno.

Los investigadores comentan que, van ser capaces de analizar cómo el cerebro está funcionando durante todas estas actividades naturales que, no se puede replicar en los entornos de laboratorio artificiales, por lo que dentro de unos años, productos como las gafas inteligentes del buscador podrían leer la actividad cerebral de una persona.