Google cerrará próximamente las tiendas dedicadas a Google Glass, los llamados Base Camps que están repartidos entre los EEUU y Europa.

Llevamos varios días hablando en el blog sobre la baja actividad que hay del mundo que rodea a Glass. Debido a que el interés por las gafas inteligentes ha disminuido y la poca actividad que reciben dichos establecimientos, los de Mountain View han decidido que las tiendas (Base Camps) cierren por completo.

Los llamados Base Camps, en donde un usuario podía comprar las Glass y/o experimentar con ellas, pasarán a una mejor vida. Unas tiendas que han sido fiel durante el transcurso del producto y que durante los 18 meses próximos pasaron por ellas miles de personas para probar y/o comprar el wearable que tanta expectación había creado. Pero ahora llevamos más de dos años desde que el dispositivo se dio a conocer y esa expectación ha ido bajando, tanto que incluso uno de sus principales creadores, Sergey Brin, no las llevó en un evento público, cuando siempre presumia de ellas en cualquier evento al que acudía.

Nosotros sacamos la teoría de que todo es un movimiento de marketing por parte de Google, y que ahora tiene una parada técnica, una parada en dónde seguramente la expansión del producto sea una de las causas de esta parada temporal. Glass es conocida mundialmente debido al gran marketing que se ha realizado, en dónde ha captado el interés de muchas empresas, empresas desarrolladoras que han realizado o están realizando aplicaciones para el dispositivo, muchas de ellas con fines empresariales. Siguiendo con la teoría del marketing y dentro de ella, nos encontramos con Android Wear, un sistema operativo pensado para estos tipos de dispositivos y que seguramente veamos de aquí muy pronto en Glass. Pensamos que Android Wear es el paso intermedio para adaptarnos a no utilizar tanto el teléfono móvil y utilizar otro tipo de productos que llevaremos puestos todos los días.

No sabemos cuando saldrán ni de que serán capaces de hacer o de si tendrán un diseño mucho más elegante, acorde con la moda actual de los wearables, pero el mundo que rodea a Glass sigue mostrando incógnitas que parecen no resolverse nunca. O, ¿ Estamos muy cerca de que se resuelvan ?