Ya ha pasado la tormenta. “Robert Scoble, ferviente defensor de Google Glass ha cambiado de opinión, ahora piensa que fracasarán” ese es el titular de muchos artículos a mi opinión amarillista. Muchos se habrían quedado con el mismo gesto de indiferencia que el mío. Quién es este hombre y por qué importa tanto lo que piense. Despues de todo lo que se armó en la red vamos a analizar fríamente sus palabras.

En el mundo de los blogs se mide todo por la audiencia. Si informan sobre algo bueno, reciben pocas noticias; si en cambio publican alguna noticia mala, la prensa amarillista aprovecha la situación para subir el número de seguidores, es triste, pero es así. En este mundo, el dinero es el que manda y la publicidad de la página paga más si lo lee más cantidad de gente.

El segundo punto es, a quién le importa lo que piense este señor, ¿ Se da por sentado que los demás no opinamos ?¿ Ahora tenemos que pensar igual que este señor? Mi opinión no es mejor ni peor que la de otros, pero si dejo mi subjetividad de lado. Puedo pensar que esta persona se encuentre desesperada por llamar la atención (en la imagen de arriba podemos verlo en acción).

Os explico punto por punto su pataleta para que estéis bien informados. Para poder entender todo este embrollo he tenido que vivistar su blog y opinar por mi mismo, evitando influencias de algunas páginas.

Google Glass es muy caro

Cualquier dispositivo dedicado a los desarrolladores suele ser más caro. Llammosle Google Glass, PLaystation 4, Xbox One, etc. Google no ha puesto sus gafas a la venta, por lo tanto, no tiene precio establecido al consumidor y hasta que no se ofrezca nadie se puede quejar.

La gente suele llamar imbécil al que lleva puestas las Google Glass

Vaya, que sorpresa. Recuerdo cuando aparecieron las primeras personas con un móvil y también las llamaban así. ¿Deberían haberse avergonzado? ¿Qué hubiera sido del móvil hoy en día si esa minoría no se hubiera atrevido a comprarlo? La gente lo miraba al principio con admiración y luego con envidia y ahora esas personas que miraban con recelo, hoy en día no saben comer sin el whatsapp. Para un ejemplo más reciente me remito al de las tabletas y la transición fue menos gradual, en tan sólo un año ya fue un éxito comercial.

Para qué sirven

Sería muy sencillo atacar al móvil y sus “juegos” haciéndonos perder el tiempo lanzando pájaros contra cerdos verdes, mandando imágenes absurdas e inecesarias por whatsapp, compartiendo nuestros “bodegones” por facebook… pues a parte de esto, Google Glass servirá para hablar con nuestra familia y amigos, utilizar el GPS de forma segura ya que no apartaríamos nuestros ojos de la carretera, podremos ir a correr compitiendo con los amigos escuchando música con nuestro auricular coclear… incluso ayudaría a invidentes a leer sin braile y a médicos para realizar una conferencia en directo con sus colegas y estudiantes. Todo esto sin utilizar las manos, sólo con la voz.

La privacidad no es un problema con Google Glass

Aquí defiende las gafas, la gente se asusta al ver la cámara pero explica como funciona y todo solucionado. Pienso igual ya que existen cámaras en móviles y relojes y el mundo no se ha caído por eso.

Lo aterrador es el sensor óptico

Larry Page mencionó en el Google IO que el sensor será capaz de reconocer si el usuario está borracho o sobrio. Entonces él pone el ejemplo de si estás mirando el culo de una mujer que no deberías y tu novia recibe un aviso. Vamos a ver… si le pones una aplicación para que las gafas avisen a tu pareja cada vez que mires un culo tienes un problema.

Estoy preocupado por la nueva tendencia

Dice que no ve a todos los empleados de Google Glass usándolas y eso fue lo que “mató” a la tableta de Windows, varios años antes del iPad. Es un dispositivo novedoso y que la gente te pararía para verlas y preguntarte por ellas. Esto sigue pasando con cada nuevo teléfono que sale. Lo más secillo sería quitarse las gafas y usarlo cuando lo necesitemos, no sería normal usarlas hasta en la ducha…

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Luego en su post vuelve a repetir lo mismo una y otra vez. El señor Scoble fue el primero en defender las gafas, pero al ver que el tiempo pasa y no se sabe cuándo ni por cuánto se van a vender, pues le ha dado una rabieta para llamar la atención de Google (y no la nuestra). Por mucha coraje que me dé, al final ha conseguido llevarse un artículo de este blog, aunque no por él, sino por la cantidad de páginas que ponen un título catastrofista al estilo de Pedro Piqueras, vuelvo a repetir que es para recibir un montón de lectores. Muchos pensarán que defiendo las Google Glass al escribir en un blog que suele hablar de ello a diario, la diferencia es que nosotros no tenemos nada que perder, por lo que podemos ver todo con una perspectiva diferente, recuerdo que yo también soy lector de otras páginas, y lo que me ha llevado a escribir esto ha sido la indinación de leer los titulares calamitosos por simples rumores. Sigo pensando igual que siempre, lo que pase con Google Glass sólo se sabrá con el tiempo y no nos debemos dejar engañar.