Google espera poner a la venta el coche autónomo para 2017 y no sólo eso, sino que éste estará en contacto por Google Glass.

La primera reacción normal es la de incredulidad, nos parece un poco pronto, ya que ni si quiera tenemos enchufes de carga para los coches eléctricos. Pues sí señores, aunque haya recibido presión de las empresas automovilísticas para ralentizar la fabricación de estos coches, el auge económico que está a punto de llegar, les anima a seguir en sus trece, vamos, que en 3 años Google se lanzará de cabeza en el mercado de la conducción autónoma.

 

LIDAR-Velodyne-HDL-64E

 

Este aparato es el LIDAR (se diferencia de un radar común en que detecta la luz, en vez de ondas de radio), es el acrónimo de Laser Imaging Detection and Ranging. Está montado en el techo del coche, es capaz de girar 900 veces por minuto, haciendo de esta manera un mapa tridimensional en un radio de 50 metros para asfalto y 120 en objetos y personas gracias a unos haces de láser que proyecta, recogiendo así la información obtenida, detectando los obstáculos y la distancia a las que se encuentran. También tienen habilitado 4 radares dispuestos alrededor del coche para mayor precisión. A parte, todo será procesado en la nube, de forma que cuando se ponga de moda este accesorio, los coches podrán comunicarse entre ellos y evitar los accidentes de tráfico, ya sea por prisas o por usar el teléfono móvil. Eso sí, los vehículos dispondrán de una cámara para detectar que haya conductor, puesto que será obligatorio como medida de seguridad.

 


Audi también se ha apresurado a informar que tiene prototipos ya funcionando, siendo el segundo que apoyará este proyecto, el A8 será el primer beneficiado en incorporar esta tecnología, pero no lo tendrá realmente listo hasta 2020, de ahí tanta presión que recibe la empresa californiana.

Después de haberos metido en materia, os resumo. Un empleado de Google comentó hace un tiempo que participó en un experimento con unas Google Glass, ese experimenta, consistía en que tenía que pedir un coche por medio de ellas, al cabo de un momento apareció un Toyota Prius, se paró delante de nuestro amigo y cuando se montó, pidió que le llevará a un determinado lugar y le llevó montado en el asiento del copiloto. El coche es capaz de ir por autopista, esquivar objetos y personas, posibilidad de conducción manual o autónoma y ahora comunicarse con nuestros dispositivos, siendo las Google Glass el accesorio elegido para la ocasión.

Para que los incrédulos puedan ver a los automóviles de Google en acción os dejamos un vídeo.