Buscando en las entrañas de Internet nos topamos con un diario realizado por Joshua Merrill, un desarrollador que nos cuenta sus experiencias después de 100 días portando las Google Glass.

 

Esto no va a ser una traducción letra por letra de la experiencia del desarrollador, mas bien será un resumen de lo que nos podemos encontrar si poseyésemos las codiciadas gafas de Google. Comencemos:

Todo empezó en Enero de 2013, reuniéndose con el equipo de Google Glass para realizar el pago y elegir color del producto, blanco algodón (para el resto de los mortales: blanco) y desde entonces ha usado el dispositivo todos los días. El señor Merrill alaba el diseño del producto, siendo ligero y discreto,  además la pantalla es muy versátil a la luz del día, llamando la atención el buen funcionamiento de la cámara y el procesador a pesar de lo comprimido del artefacto. Habiendo un “Pero”, como es habitual hoy en día, el problema se encuentra en la batería (cuándo llegarán las baterías de hidrógeno o grafeno) que con un uso intensivo, se descarga en media hora, es imprescindible que se solucione esto para que sea un artículo viable.

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Foto tomada por amigo de Joshua con sus propias Glass

Añade que el usar las gafas inteligentes le hace conocer gente, tecnófilos y tecnófobos, contestando a la primera obviedad la siguiente pregunta es dónde lo pueden conseguir. cuando se las dejaba probar a la gente la primera reacción, por norma general era de fascincación. seguido de 2 minutos de confusión, poco intuitivo al principio. Pasado un tiempo, Joshua, debido a insistencia de la gente,  se llegó a colgar del cuello para que la gente no le preguntara tanto.

El creativo opina que se debe imponer unas normas básicas, prohibido llevar en:

  • Restaurantes.
  • Reuniones.
  • cualquier tipo de conversación.

Es una rotunda falta de respeto. Imaginaos hablar con alguien que este mirando su móvil constantemente aunque tenga la pantalla apagada.

Para qué queremos unas Glass

Su uso principal fue la de tomar fotos con las gafas de Google, como sabéis existe la posibilidad de hacerlo guiñando un ojo. Aumentando considerablemente la cantidad de instantáneas, creando un registro diario de imágenes y vídeos.

También seremos una enciclopedia andante con el uso de Google Now, realizando preguntas en el momento que se nos ocurra. Optaremos con posibilidad de buscar en la web gracias a la última actualización, excluyendo a todas esas páginas que no estén optimizadas para móviles, ahora sí, la batería no te lo agradecerá. Por último, elogia la característica de la traducción instantánea. Preguntas al traductor lo que quieras saber  y ​​oirás la traducción hablada junto con una ortografía fonética en la pantalla.

Interfaz

En comparación con una pantalla táctil, se necesita más tiempo para construir un modelo mental de la jerarquía del menú Glass y asignarla a los gestos necesarios para la navegación. Los nuevos usuarios no pueden construir este modelo mental lo suficientemente rápido, por eso se confunden. Solución que puede llegar por medio de actualización. Sin embargo, existe la opción de hablarle al dispositivo para hacerlo más intuitivo.

Conclusión

Joshua deduce un comentario con polémica ya que las compara con una Tablet Pc, Glass es un el futuro pero no en la época actual. El dispositico contiene características  impresionantes como el traductor, buscar precios de un producto, guardar a una persona como contacto escaneándole el rostro y comunicarnos por medio de aplicaciones de mensajería, GPS en vehículo o haciendo turismo, etc, pero a la vez incómodas por la duración de la batería, problema de lectura en páginas web o falta de simplicidad de uso.

Fuente: Readwrite